Cómo ganar dinero en Spotify con poco más que silencio

John Cage fue un famoso y polémico compositor del siglo XX al que le gustaba jugar con los límites de la música y las maneras de interpretarla. Su pieza más conocida es 4’33”, que básicamente es una composición dividida en tres movimientos durante los cuales uno o varios intérpretes no tocan absolutamente ninguna nota. El concepto consistía en que los ruidos y murmullos de los espectadores eran lo único que se escuchaba durante los 4 minutos y 33 segundos que dura la obra. Hay varias “interpretaciones” hechas por pianistas, orquestas completas e incluso por un gato (ya que no hace falta que el felino en cuestión deba saber leer una partitura para interpretar la obra).

La obra de teatro “Arte” (1994) de Yasmina Reza propone un dilema parecido: el protagonista les enseña a sus amigos una pintura con un lienzo blanco y unas casi imperceptibles líneas que crea la tela que le ha costado una fortuna. ¿Se puede considerar eso arte? Y si lo es, ¿es justificable el precio que ha llegado a pagar?

La empresa de música en streaming Spotify no tuvo ningún problema en colgar interpretaciones de la obra 4’33” de John Cage: al fin y al cabo el oyente no tiene que pagar nada extra para “escucharla” y pagar royalties a la familia de John Cage por una obra así famosa es inevitable. Pero otros artistas y gente con picaresca empezaron a colgar canciones donde no sonaba nada, con la intención de ganar dinero.

El grupo Vulfpeck, en el año 2014, colgó en Spotify un álbum titulado “Sleepify” que consistía en canciones silenciosas que duraban medio minuto (recordemos que Spotify paga a los artistas si alguien escucha los primeros 30 segundos de una canción). El grupo pidió a los fans que pusieran en repetición este disco antes de que se fueran a dormir, para que generasen un montón de royalties. El truco funcionó: la banda ganó unos 20.000 dólares que usaron para financiar una gira de conciertos gratuitos (donde tocaban canciones de sus otros discos en los que sí hay música, claro).

Cómo idea promocional fue una ingeniosa idea, pero Spotify se dio cuenta de la estratagema y les borró el disco y ahora son muy estrictos cuando otros artistas o bandas intentan hacer lo mismo (ya sea lo de colgar canciones silenciosas o si detectan que una misma canción o disco suena en repetición mucho rato).

Pero claro, ante las prohibiciones la mente humana siempre busca una grieta por la que escabullirse y ahora son muchos los artistas que cuelgan canciones en Spotify que no son puro silencio pero que son básicamente sonidos monótonos y repetitivos o simplemente ruido blanco. Y les ponen títulos a esos discos llenos de sonidos monótonos como “Sonidos relajantes para dormir” o “Lluvia para meditar”.

Ejemplo de ruido blanco

Y Spotify no puede decir que esas canciones no contienen nada, aunque no sea una composición musical. Y es así como muchos artistas y grupos siguen encontrando trucos ingeniosos para ganar dinero con un esfuerzo mínimo. De hecho hay empresas (o gente que crea empresas falsas) que cuelgan masivamente montones de canciones con ruido blanco con nombres y tags (etiquetas) que les permiten salir en el mayor número posible de playlists y en las búsquedas de los usuarios. Y claro, cómo estas “canciones” son simples pistas de ruido blanco y otros derivados, es muy fácil hacer copias de esas canciones y colgarlas con otros nombres de artistas falsos y en otros discos y playlists con títulos distintos para multiplicar los beneficios.

El dinero que generan estas canciones y estos “artistas” y empresas oscuras puede llegar a varios millones al año. Y evidentemente, artistas y bandas auténticas, al tener menos reproducciones que estas invenciones con ruido blanco, cobran menos royalties del pastel de ingresos que paga Spotify de manera proporcional a los que distribuyen su música en su plataforma de streaming.

John Cage, con su composición silenciosa del siglo XX quiso demostrar que el silencio también podía ser arte. En el siglo XXI los más granujas han descubierto que el silencio, aunque no sea arte, puede valer millones.

¿Te ha gustado?

35 points
Upvote Downvote