Cómo nació el Podcast de EFEM

¿Así que vais a hacer un programa de radio? ¿En qué frecuencia?

Convengamos que la palabra Podcast tiene mala pronunciación y hasta hace poco nula reputación.

El origen de la palabra Podcast surge de la unión de ipod y broad-casting. Un Ipod es un reproductor portátil comercializado por Apple, y broadcast se refiere a la emisión de la televisión o la radio. Eso es lo que nos dice Google de la palabreja.

A Pau le conocí porque un día me pidió una foto por la calle, después me mandó un mail “Hola, soy el tío que te acaba de parar por la calle, antes no te lo he comentado, pero una vez le hice escuchar una canción tuya a Letizia Ortiz. Un abrazo”. Con esa carta de presentación era inevitable que le citara para conocernos y de ese café surgió una amistad que dura hasta hoy.

Ambos formamos una extraña pareja y nos apetecía montar algo juntos. A la primera reunión para armar ese proyecto llegamos, Pau con su iPad, y yo con mi libreta cutre comprada en un bazar chino. Esa imagen nos dio la pista de cual iba a ser la temática. ¿La tecnología ha hecho mejor o peor el mundo?

¿Era mejor ligar sacando a bailar a una chica las lentas o conocerse por Tinder?

Definida la temática nuestro primer impulso fue hacernos Youtubers. No obstante, nuestro común amigo Alex Martínez del podcast “Así es cómo lo hacemos” me insistió en las ventajas del formato. Sin saber mucho sobre el tema se lo propuse a Pau y ambos empezamos a investigar.

Algo que nos atrajo fue que era más sencillo de grabar. Al no tener que verse nuestros caretos la cosa se ponía más práctica. Menos aparatos y menos logística. En seguida nos atrapó eso.

Antes de grabar el primer episodio pensamos que por mucho que fuéramos ya amigos teníamos que chequear nuestra química frente a un micro. Así que para arrancar lo que hicimos fue grabar varios pilotos que jamás se emitieron. Nos juntábamos delante de la grabadora del iPhone y hablábamos los dos, así a lo loco, más o menos como hemos hecho después en el programa. Ya con la primera prueba nos reímos mucho y lo pasamos bien, después, al escucharlo, vimos que había que pulir algunas cosas pero que en general era divertido y fácil de seguir.

La fase dos fue grabar un piloto un poco más serio. Para ello le pedimos a Berenguer, aún no le habíamos fichado, que nos aconsejara cómo grabar y con qué de la manera más práctica. Nos recomendó un micro BC-Master que tiene la ventaja de poder enchufarse por USB directamente al ordenador sin necesidad de utilizar una tarjeta de sonido. Nos pareció muy práctico y los compramos. Yo sigo usando ese micro porque grabo en el ordenador, pero Pau al viajar tanto se compró hace unos meses un micrófono Shure para poder grabar con el iPhone.

Para ese piloto ya usamos los micros recién comprados y grabamos en casa de nuestro amigo Jordi Cirbián, director de sonido en cine que nos ayudó un poco a familiarizarnos con los aparatos.

Después de esa prueba ya estábamos preparados para debutar.

Haciendo balance, esa autonomía ha sido clave.

En más de 100 programas (ya sé que se tiene que decir podcast, pero no somos capaces) solo tres han sido grabados estando los dos en el mismo lugar. La mayoría de veces yo en mi casa de Madrid o de Buenos Aires y Pau en su furgoneta aparcado en algún rincón de Barcelona, como si fuera una de esas películas de espías que vemos en las películas. De hecho, un par de veces le ha parado la policía y otra un tipo le ha dado un golpe aparcando. Esa realidad nunca la hemos ocultado a los oyentes, es más, nos parece un sello de autenticidad. Pau ha grabado desde Perú, México, China, Australia y Nueva Zelanda. Yo alternando España con Argentina. Nada de eso afecta a la producción de EFEM, ni pandemias ni husos horarios.

Con los colaboradores sucede parecido en cuanto a autonomía, todos participan grabándonos un audio de WhatsApp. Fue así desde el principio. En la primera temporada tuvimos un colaborador diferente para cada programa, pero desde la segunda contamos con “Residents”. El primero fue David Rodríguez, experto en videojuegos y tecnología, después incorporamos a Zambayonny cantautor y escritor Argentino, y finalmente llegó Águeda Giráldez, artista y cuenta-científica. También contamos con la ayuda en las redes de Virginia Nistal surgida de la audiencia del podcast.

Para grabar Efem utilizamos el programa Garage Band para registrar las pistas de audio, un archivo de Google Docs compartido con el que nos comunicamos y donde escribimos el guion, un dispositivo Apple para llamarnos por Facetime y escucharnos al hablar y finalmente enviamos después cada uno su pista de audio a Joan Berenguer que es el que ordena y mejora todo esto.

Berenguer, productor y músico con el que trabajo desde hace años, fue un fichaje vital para el programa. Al principio, en los pilotos, Pau se encargaba de editar todo y, como no es lo suyo, se desesperaba. Ya para el primer programa pedimos a Berenguer que nos salvara y es lo mejor que pudimos hacer. Edita, incluso, a nivel de contenido, y si no le gusta alguna frase que decimos la corta. Es el jefe en realidad.

Tras dos años de emisión contamos con una muy amplia audiencia que no nos imaginábamos al comenzar y la temática del podcast es tan extensa que nos ha apetecido nacer también como página web. Pero, esa es otra historia.

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