#DesayunoconEFEM «L’italiano è molto facile e divertente» Colazione a Firenze – Galería degli Uffizi

Me pregunto si eres de esas personas que desayunan siempre lo mismo o de las que cada día se preparan un desayuno distinto.

¿Eres de las que pueden ir a una cafetería y pedir «lo de siempre»?

¿O te pasa como a mi, que te despiertas y eliges el desayuno en el momento? Pocas veces he conseguido decirle a alguien que me ponga «lo de siempre», porque no suelo tomar el desayuno fuera y cuando lo hago, voy cambiando de cafetería.

red espresso mug with white sauce on top wooden table
¿Has leído el artículo que escribió Ana sobre las cafeterías del futuro?

Hace ya tres meses que empezamos a visitar museos virtuales en la web. Partimos del Cosmocaixa de Barcelona. Aunque un mes antes ya habíamos estado tomando el té en el museo de la ciencia de Londres. En nuestro recorrido de lunes a lunes hemos pasado por:

Y hoy, tomando el café me he dado cuenta de que en todo este tiempo no hemos pisado Italia. Así que…

¡Vamos juntos hasta Italia!

Tal vez debería haber propuesto a Hombres G para la #listamusicalEFEM de nuestros CRUSH pero me temo que otros ocuparon su lugar

Escucho las primeras estrofas de la canción y me río pensando que a menudo las primeras palabras que aprendemos en otro idioma son palabrotas. La canción Venezia es un buen compendio de insultos en ese idioma, que ya sabemos que es muy fácil y divertido.

L’italiano é molto facile e divertente

Resuena en mi cabeza la frase de aquel anuncio de Planeta DeAgostini que no he conseguido encontrar en la red.
Si hay un ingrediente que me gustaría poner todos los días en el desayuno son las risas a carcajadas que ha conseguido generar este vídeo. Aprovecho el viaje al espacio y recomiendo como lectura el post de Pepa: ¡Nos vamos a Marte!

Voy a centrarme y buscar de nuevo un centro de gravedad que me ayude a encontrar el camino a Italia. Rubén escribía hace ya días en esta web un post con el que despedía a uno de los grandes: Franco Batiatto. Os traigo dos vídeos que nos van a servir para viajar al pasado y aprender idiomas al mismo tiempo: en el primero está la canción Centro di gravità permanente y en el segundo la misma canción en español (Centro de gravedad permanente, con la oportunidad de volver a ver Tocata en RTVE, que tiene su punto. Battiato aparece en el minuto 12:37).

No importa cuánto tiempo pase, yo sigo recordando cuando intentábamos sacar las letras de las canciones escuchándolas en un walkman. ¿Qué ha dicho? Para, rebobina y dale de nuevo al play (porque lo del «play» no lo traducíamos, o al menos yo no recuerdo haberlo hecho nunca).

«Águeda te van a dar las uvas y no habrás visitado Italia» a veces imagino a Pau hablando conmigo mientras escribo. Hoy lo primero que me ha dicho es que recuerde que puedo dictar los post a mi asistente virtual (siempre se me olvida esa opción…). Luego ha vuelto a aparecer riéndose y me ha recordado que puedo ir a los sitios sin dar tantas vueltas y en menos tiempo. Pero la verdad es que no tengo ninguna prisa, las visitas online a los museos tienen muchas ventajas, una de ellas es que no hay colas, la otra es que no hay horario.

person riding motorcycle
Si hoy no tienes tiempo para leer pero sí para escuchar, puedes saltar a los audios del final, leo lo que he escrito en 9 minutos y también lo resumo en otro audio de 2 minutos (para Pau). La foto la he elegido porque me ha recordado a Nani Moretti en Caro Diario (otra forma de viajar a Italia sin salir de casa).

Mientras yo voy camino de Italia, Pau ya ha grabado 130 vídeos de un minuto. Vídeos que Ezequiel trae a esta web cada semana en resúmenes de lo más poéticos, para muestra os dejo un aquí un botón. Si tuviese un Otamatone y supiese manejarlo, tocaría algo para celebrar esos vídeos, porque me parece una pasada que cada día saque uno. También podríamos organizar un concierto con arpa eléctrica que es el último instrumento curioso que nos ha traído Berenguer a la web. Esta web en el que se mezclan cosas y aparecen inventos desconocidos como la T.A.P.E., el N.A.V.E. o el C.L.I.C. ilustrados por Yoyo.

La primera vez que viajé a Italia no tenía móvil (ni siquiera sabía lo que era un teléfono móvil). Cargaba con una guía de Lonely Planet en la mochila, todavía la conservo con tarjetas y notas dentro, un plano de cada ciudad que visitaba y una cámara de fotos (ahora podemos llamarla cámara de fotos analógica, pero entonces era una cámara y punto). Fue en un tren de Italia cuando vi por primera ver un teléfono portátil, un «cellulare». Un tipo que para mi gusto hablaba demasiado alto, mantenía una conversación de negocios con una especie de zapatófono en la oreja. Recuerdo haber pensado que me parecía un horror y que yo nunca, nunca, iba a ir hablando por teléfono por la calle y mucho menos en un tren (nunca digas nunca). En ese viaje a Italia compré un móvil de juguete, porque vendían teléfonos imitación exactamente iguales que aquel que yo había visto utilizar en el tren al italiano y me pareció una forma divertida de contar la historia al llegar a casa. Era tan parecido a la versión real que me hizo dudar, ¿de verdad aquel hombre estaba teniendo una conversación o era algo que hacía solo para aparentar?

No hace falta que os diga que las cosas han cambiado muchísimo en los últimos 28 años. En la mano tengo un aparato que es mucho más que un teléfono y que hace tiempo que dejó de servir solo para hablar. De hecho cada día somos menos las personas que llamamos por teléfono, hace tiempo que los mensajes superaron a las voces y las redes sociales virtuales a las «reales». La pandemia ha contribuido, pero el distanciamiento había llegado antes. Desvirtualizar amigos es un concepto que yo no habría entendido en 1993 y que a veces me pregunto si no es algo que solo usamos las personas que nos aferramos a una idea antigua de la realidad. ¿No es ya lo virtual también real?

person holding black iphone 4
Las voces vuelven a tener importancia con el fenómeno clubhouse

Hoy podemos viajar a Italia en un teléfono móvil.

Utilizando la App Arts & Culture de Google podemos visitar Florencia.

No va a ser ni de lejos la misma experiencia que estar allí, pero sí es la mejor experiencia que tenemos para estar allí desde lejos.

white and brown concrete dome building during daytime

Google nos ofrece unas vacaciones virtuales en Florencia (A Virtual Holiday to Florence) con la posibilidad de visitar Il Duomo y la Galería Degli Ufizzi. Además incluye una búsqueda del tesoro, un juego con el que recorrer las calles de la ciudad para buscar algunas de sus obras de arte más emblemáticas. Resulta entretenido.

Durante el confinamiento por la pandemia del COVID-19 una amiga visitaba online con sus hijas pequeñas un país nuevo cada semana. Una de las grandes ventajas del viaje a Italia sin salir de casa es que como la cocina italiana está tan integrada en nuestra cultura, se puede conseguir una experiencia completa sin demasiado esfuerzo. El juego puede incluir una película al final. Son muchas las películas ambientadas en Italia o que tienen un «toque italiano».

Disney también es uno de los temas que Rubén ha abordado ya en la web.

Incluyo aquí otra propuesta para un viaje sin peques. La película que os recomiendo para viajar a otra época y visitar Florencia es «Una habitación con vistas» (si no la has visto y quieres verla, ni se te ocurra mirar el trailer, porque, como viene siendo habitual, la destripa):

O Mio Bambino Caro podría haber entrado en la Listas de Spotify de EFEM – Canciones de Películas

Y con esto me despido ya, hasta el próximo desayuno con EFEM.

Arrivederci!

Imagina un tren virtual que nos lleva a Florencia, vamos sin prisa.
Aquí te cuento de qué va el post, en menos de un minuto.

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