El anonimato en Internet

Se llamaba Chicotgn36x y era de Tarragona, cosa que deduje tiempo después de su propio nick y porque encontraron su cuerpo desmembrado cerca de Torredembarra. Al no tener cara, se tuvo que recurrir como siempre al análisis de las huellas dactilares. Fue un caso especialmente complicado y por eso lo recuerdo aún hoy. Desde luego, en el Siglo XX era mucho más sencillo averiguar la identidad de las personas.

“En el siglo XX era mucho más sencillo averiguar la identidad de las personas”

Pero llegó internet y la obsesión por el anonimato se iría convirtiendo poco a poco en algo enfermizo hasta el punto que finalmente desaparecerían las caras.

“Finalmente desaparecerían las caras”

 La progresión hasta este extremo fue lenta pero segura y firme. Primero, el ser humano prescindió de su nombre aunque mantuvo la edad y alguna letra. Así, llegaron los nicks, y con ellos, algunos destellos de la personalidad que queríamos transmitir al resto. Chicotgn36x había introducido esa “x” en su nombre para dejar patente un componente erótico de su personalidad. Eso le daba a entender al agente GarcíaPulpoLugo22 que estábamos ante un hipotético crimen pasional, aunque yo era más de la opinión de mi compañera LaraRubia21 de que aquello, realmente,  no quería decir nada.

Como siempre, deberíamos recurrir al banco de fotos, un viejo archivo de los años 20 que se conservaba en la central.  Antes de terminar abandonando su propio rostro, la gente empezaría por prescindir primero de su peso, luego de su altura, más tarde de su oficio y por supuesto de su localización. Trabajamos para esclarecer el caso como siempre y como siempre el caso finalmente se cerró por falta de muestras de interés de nadie que quisiera salir del anonimato a reivindicar nada. Y yo, cuando firmé el informe, no supe qué poner.

¿Te ha gustado?

28 points
Upvote Downvote