Etiquetas bonitas para tiempos de pandemia – #retotagscrapA2

La aparición de Clubhouse y su exclusividad para el iPhone me recordó el origen de Instagram, que también se lanzó como aplicación exclusiva de iPhone en octubre del 2010 y no estuvo disponible para Android hasta abril del 2012. Recuerdo bien ese periodo de exclusividad porque entonces yo no tenía un iPhone. Me daban envidia las personas que sí que lo tenían, porque yo quería tener esa aplicación que permitía aplicar filtros a las fotos y que recordaba a las antiguas cámaras Polaroid.

Instagram logo art
Si solo pudieses conservar una red social… ¿con cuál te quedarías?

Fue emocionante el día en el que por fin pude instalar Instagram en mi teléfono móvil. En ese momento se convirtió en mi red social favorita. Y no ha dejado de serlo.

En instagram utilicé por primera vez las etiquetas, gracias a mi amiga Jasmin Rovira, que tuvo la paciencia de explicarme lo que eran.

Estábamos en una Pop-up store de Susisweetdress (una Pop-up store es una tienda efímera. Ésta en concreto estaba en Barcelona, en la Casa Capell).

Era la primera vez en mi vida que entraba en una tienda efímera. Jasmine me explicó que había un sorteo en instagram y que para participar en el sorteo, tenía que publicar una foto con una etiqueta (esta práctica que ahora es habitual, entonces para mí era una novedad). Yo la debí mirar con cara de alucine, porque enseguida me explicó que una etiqueta era una palabra o varias palabras juntas precedidas del «hashtag». Y en aquel momento mi cara debió de parecerle un poema, porque tardó menos de un segundo en señalarme en el teclado del móvil a qué símbolo se refería. Ese que se puede llamar también numeral, gato o almohadilla. El de las cuatro rayitas: #. A continuación me explicó que poner la etiqueta en la descripción de la fotografía era como meterla en un grupo, de manera que al buscar la etiqueta en la aplicación o en un buscador aparecerían todas las fotografías que tuviesen esa etiqueta.

Este recurso que el 16 de marzo del 2013 era un completo desconocido para mí, pasó a ser mi compañero inseparable de aventuras. Y desde entonces viajo por las redes utilizando etiquetas.

El origen de las etiquetas está en realidad en Twitter. Descubre la historia haciendo clic aquí.

Y ¿para qué uso yo las etiquetas?

  1. Para identificar mis publicaciones. Utilizo primero alguna etiqueta muy específica (por ejemplo #cuentacientíficas ) y la combino con otras etiquetas relacionadas con el tema del que trata mi proyecto (por ejemplo #comunicaciencia, #STEM, #STEAM, #cienciaencasa). El objetivo es poder encontrarlas con la búsqueda específica y que las publicaciones aparezcan también cuando se buscan esas otras etiquetas más generales.
  2. Para buscar cosas bonitas. Instagram permite seguir no solo a otros usuarios, se pueden seguir también etiquetas. Es algo que aconsejo si te gusta algún tema en concreto. Echa un vistazo a #inktober, #ilustraciencia y #sciart

Lo que voy a contar ahora tiene que ver con las etiquetas digitales que he comentado y también con las etiquetas físicas. Estas tarjetas que pueden servir para identificar algo: una maleta, un regalo… Crear este tipo de tarjetas es una de las actividades que se hacen en el Scrapbooking.

Dentro de las actividades que se han celebrado en el mes de febrero con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia #11F2021, desde la tienda ScrapA2 plantearon un reto en instagram:

Estas son solo algunas de las etiquetas que han hecho las personas que han participado en el reto.

Puedes ver la totalidad buscando en instagram la etiqueta #retotagscrapa2

¿Cuántas científicas encuentras?

Espero que este post sirva de ayuda y que te animes a utilizar etiquetas en tus redes sociales. Las redes están haciendo posible la comunicación en las comunidades de personas que tienen una afición en común. Antes se reunían en talleres presenciales o en eventos que se han tenido que cancelar por culpa de la pandemia. Gracias a la tecnología pueden seguir en contacto y compartir sus aficiones.

Etiquetas bonitas que se comparten en redes con etiquetas virtuales. La tecnología nos acerca, aprovechemos esa ventaja. Busquemos cosas bonitas para compartir en la distancia.

Te lo cuento en 5 minutos

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