La cinta de cassette

No sé si es una práctica muy extendida pero yo es la primera vez que lo veo. Y es que hace poco vi la noticia de que Zahara va a lanzar su próximo album, llamado «Puta«, en varios formatos. Entre ellos una cinta de cassette.

La noticia me ha parecido tan guay, que estoy planteándome seriamente comprarme la cinta aunque ya no tenga ningún loro donde ponerla.

brown and black cassette radio

No sería la única que tengo. Abajo, en el trastero, tengo una caja llena de cintas de cassette que no pongo pero que tampoco tiro, ni vendo, ni doy. Supongo que porque tienen valor sentimental. Así que, ¿qué me impulsaría a comprar una cinta que no voy a poder escuchar?

El otro día hablaba con un grupo de personas que me decían que les encantaba usar una agenda manual, cada vez hay más coleccionistas de vinilos y ahora vuelven las cintas. ¿Echamos de menos lo físico?

Recuerdo que en mi adolescencia empecé a guardar recuerdos chiquititos sin ningún tipo de valor. Tenía un cajón que destinaba a ello y era una maravilla abrirlo porque entrabas en un universo de entradas de conciertos, poemas escritos a mano, paquetes de tabaco firmados por el chico que te gustaba, chapas de cerveza de la peña del pueblo y un sinfín de objetos inservibles pero que todos juntos conformaban un paseo por tu vida.

Un día decidí tirarlo todo y además de que no tengo cajón al que volver, tampoco ahora guardo nada. Las entradas del cine y de los conciertos las llevo en un código QR, lo mismo que los billetes de tren. Ya nadie me escribe cosas bonitas en la agenda o en la carpeta ni recojo conchas en la playa, así que creo que quiero comprarme la cinta de Zahara para que sea un símbolo. Un paseo por mi vida en un solo objeto.

Algo bonito que pueda poner en la estantería del salón y que cuando lo mire pueda ver en él lo que fui y lo que me ha hecho ser como soy.

Igual me estoy poniendo muy intensa. Igual es que a veces me gustaría rebobinar, darle al STOP en un momento concreto y luego a la vez al PLAY y al REC para grabar encima.

rectangular gray Red Lantern boombox

Igual es sencillamente que me estoy haciendo mayor y me mata la nostalgia.

Yo no sé si el futuro era mejor, lo que sí que sé es que el pasado muchas veces me saca una sonrisa.

Y eso siempre merece la pena.

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