La empatía con las máquinas (1)

Hace unas semanas los Robots de Boston Dinamycs nos arrancaron una sonrisa

Bailan mucho mejor que el primo Antonio en las fiestas de tu pueblo.

Hasta que nuestro colaborador y amigo David Rodríguez nos habló de esta empresa en el podcast, he de reconocer que no los conocía.

Todos hemos soñado con un mundo en el que los robots formen parte de nuestro paisaje cotidiano. Quizás no lo formen de la forma soñada que nos anticipa el anterior vídeo, pero tal y como Pau me ha señalado muchas veces ya convivimos con millones de inteligencias artificiales con las que interactúamos todo el tiempo (aprovecho ese espacio para odiar a todas esas compañías que han eliminado a los seres humanos de la atención al cliente, os odio fuerte).

Es más, las leyes de la robótica que proponía Asimov, ya son una realidad en la UE

Una de las cosas que más me impactó sobre los robots de Boston fue un vídeo que circulaba sobre soldados pegando a un robot (no confundir con este fake)

Dejad de putear a los robots, hombre ya.

La empatía con las máquinas es un hecho. Y no hablo solo de que yo quiero más a mi teléfono móvil que a algunos colegas, sino que cuando ves a alguien agrediendo a los robots, te sientes verdaderamente mal, lo cual nos lleva al siguiente paso: Amar a las máquinas.

Es un tema que da para mucho, y seguiremos hablando en posteriores publicaciones, de momento, me despido dejando este vídeo, si no los conocéis, nada será igual desde ahora. Yo no he vuelto a ser el mismo tras conocer su existencia: los muñecos ReBorn

By Stephen King

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