La primera campaña de vacunación de la historia

Puede que os suene haber visto en vuestras redes esta viñeta:

El texto de la viñeta traducido al castellano sería así:

¿Qué es esa marca en tu hombro mamá?

Es la cicatriz de mi vacuna de la viruela.

¿Por qué yo no tengo una igual?

Porque funcionó.

Y punto.

La ilustración es de Dawn Mockler y se volvió «viral» . No deja de tener su gracia que una viñeta que hace alusión a una vacuna, se vuelva viral.

fish eye photography of city
Vi la ilustración por primera vez en Linkedin, después me la enviaron por whatsapp. La firma estaba cortada en todas las imágenes que me llegaban (la rabia que me da eso, no hay emoticono que la exprese). Rafa se enamoró de la viñeta y la compartió en su instagram. Fue gracias a uno de sus seguidores como descubrimos a la autora. ¡Gracias redes! ( y gracias Rafa).

Voy a dedicarle unas líneas a un tema que me apasiona y del que ya se ha hablado en varias ocasiones en el podcast EFEM. Lo hago hoy, 26 de febrero, porque un día como hoy nació una de las personas pioneras referente en enfermería, la primera enfermera en misión internacional, la única mujer en la Expedición Filantrópica de la Vacuna: Isabel Zendal.

Isabel Zendal, excepcional y olvidada es el título del artículo publicado por Mónica González Feijoo en Enfermería TV el 26 de febrero del 2020. Actualizado el 22 de enero de este año.

Lo que voy a contar hoy lo podría resumir así: Las vacunas funcionan. Se puede decir más alto y si aún no lo tenéis claro aquí os recomiendo un libro que se llevó el premio Prisma de divulgación científica en 2018: ¿Funcionan las vacunas?

Spoiler: las vacunas funcionan. Aunque es mejor que lo descubras a partir de la información aportada por los autores del libro. Comprenderás qué son las vacunas y por qué sabemos que son seguras.

Y es que la viñeta con la que he empezado, hace alusión a la primera campaña de vacunación internacional de la historia, a la primera vacuna de la historia y a la primera enfermedad infecciosa erradicada. Y esto sí lo voy a decir más alto: ERRADICADA.

Desde sus inicios en el podcast EFEM hablamos de las personas que hay detrás de los inventos, de la innovación, de las cosas que hacen que el futuro sea mejor. Y en la historia de las vacunas hay muchas personas a las que rendir homenaje.

Hace unos días me llegaba a whatsapp este vídeo en el que Isabel cuenta cómo fue el viaje más épico de la humanidad. Emocionante (el vídeo y que me llegara por whatsapp). El premio Isabel Zendal de enfermería en Mexico se entrega desde 1974, buen año.

Hoy, acompañando a Isabel Zendal, os traigo a un médico inglés, que con su idea innovadora se llevó burlas en su época, pero nos dejó uno de los mejores inventos de la historia. Me refiero a Edward Jenner y os dejo aquí link a un artículo del blog cultural de Javier Peláez: Edward Jenner, de monstruo a héroe universal.

Javier Peláez tiene un Podcast apasionante sobre expediciones y aventuras científicas. Su blog cultural se llama: La Aldea Irreductible.

No he podido evitar pensar en Obélix mientras os ponía esta referencia, porque es uno de los personajes favoritos de mi infancia (y espero que de la vuestra, pero si no es así nunca es tarde para empezar a leer una obra maestra). Y el caso es que lo de vacunar a los peques frente a las enfermedades es algo así como meterlos en la marmita cuando son pequeños para que no tengan que pensar en pociones más adelante. Teniendo la opción a mano, lo lógico es protegerles. Y pensando en Obélix y sus menhires, recordé lo que me impresionó el monumento a George Washington cuando fui a verlo en abril del 2019.

white tower near body of water during daytime
En el contexto de la Guerra de Independencia norteamericana, George Washington ordenó la vacunación frente a la viruela de todo su ejército (los «confederados») porque la enfermedad causaba más estragos que la propia guerra contra los británicos.

En ese viaje a Estados Unidos no imaginé ni por un segundo lo que nos esperaba a finales de ese año. El virus COVID-19 era un completo desconocido para mí. No lo esperaba (¿lo esperaba alguien?). Ahora mientras escribo estas líneas pienso en todo lo que hemos aprendido y lo que nos queda por aprender. Celebro que la ciencia y la tecnología nos den las herramientas para sobrevivir y que existan personas trabajando para que salgamos de esta pandemia. Personas cuidando de otras personas, y no me refiero solo a las que ocupan profesiones sanitarias.

Sirvan estas líneas para dar las gracias.

Si queréis contar en familia la historia de Isabel, podéis hacerlo con este libro de El primo Ramón (llega a ser el primo Antonio y los oyentes del podcast lo flipan). Es de la Editorial Bululú y forma parte del catálogo «Libros que abren Mundos» de la Asociación Del Álbum

Me despido con un vídeo que en enero me llegó también por whatsapp y me hizo muchísima ilusión. Aquí termino. ¡Que la Ciencia os acompañe!

Aquí me convierto en #cuentacientíficas y te lo cuento

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