Las canciones de amor no están de moda

Hoy me he ido a caminar. Una horita. La pandemia ha hecho estragos en mis hábitos . Ya de por sí soy bastante perezosa para el movimiento; me encanta tumbarme en el sofá de mi casa leyendo un libro, viendo una serie o revisando una y otra vez las redes sociales como si fuera yo una milennial o una zeta o algo por el estilo. La pandemia ha terminado de fastidiar las cosas porque cuanto menos haces menos quieres, pero hoy he sentido el peso de la culpabilidad y me he ido a caminar.

Me he puesto una lista de reproducción de spotify que sigo que se llama «Tercera españolas» porque la persona que la hizo decidió que después de la primera y la segunda lista de canciones españolas tenía que venir la tercera. O eso es lo que yo he deducido. La lista está llena de éxitos y no tan éxitos en español y encuentras perlas como «Lucha de Gigantes«, «Manuel Raquel«, «Pájaros mojados» o «Rufino«. Estaba yo disfrutando de la música y de repente ha sonado «Visite nuestro bar» de Hombres G.

Hacía siglos que no escuchaba Hombres G así que he cambiado automáticamente a poner una lista de grandes éxitos y de repente ha sonado «Si yo no te tengo a ti«. Y me ha sonado rara.

Me ha sonado rara porque -y voy a usar la palabra de moda- tengo la sensación de que últimamente la temática de las canciones se ha polarizado.

Por un lado tenemos el empoderamiento femenino, maravilloso por otra parte, del ya no sufro por amor. Es fantástico gritar que no necesitas a nadie para ser feliz, que tú sola te bastas y que ya nadie muere de amor. Así, encontramos muchas canciones, cantadas fundamentalmente por mujeres que no necesitan más amor que el de ellas mismas para estar bien. Yo me incluyo en ese grupo.

Luego está el reggeaton, con sus letras sexualmente explícitas, si es que logras entender lo que dicen porque yo juro que a veces no entiendo nada. Aquí un ejemplo:

Hoy e’ noche de sexo, llamé pa’ verte (Jhay Cortez)
En la jeepeta arrebatao’, tú me tiene engabetao’ (engabetao’)
Siempre con gana’ ‘e darte, no importa cuánto te he dao’ (me sigue’?)

Por supuesto hay mucho más, no quiero coger la parte por el todo, pero sí que es verdad que hay determinadas canciones que ahora tienen o tendrían mala prensa. He leído diversas críticas de «No puedo vivir sin ti«, de Los Ronaldos o «Sin ti no soy nada«, de Amaral, por poner dos ejemplos muy conocidos.

Sin embargo, en la era del empoderamiento, de las frases motivadoras, del solo te necesitas a ti mismo o a ti misma para ser feliz, tengo la sensación de que es la era en la que más se sufre por amor.

Quizá sea porque la hiper conexión actual no permite realizar el duelo, separarse de una persona correctamente y llorar todo lo que hay que llorar, porque como contaba aquí, es difícil olvidar a alguien a quien estás constantemente viendo y espiando (stalkeando), de tal forma que se acaba convirtiendo el duelo en un proceso muchas veces obsesivo que genera ansiedad y finalmente si no se le pone freno, depresión.

Pienso que deberíamos dejar de demonizar el «sin ti no soy nada» o el «si yo no te tengo a ti para qué quiero vivir» o el «no puedo vivir sin ti» y asumirlos como una parte normal dentro del duelo de superación de una ruptura. Por mucho que luego digamos que no necesitamos a nadie.

Ojalá vuelvan a ponerse de moda las canciones de amor y de desamor. Ojalá nadie nos mire mal por gritar «Así estoy yo sin ti«. Si al final, hasta cuando lo cantas llorando sabes que nada dura eternamente. Y que al final acabas debiendo canciones de amor.

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