LOS DRÉPANOS – CAPÍTULO 6

LOS VELEROS DEL ATARDECER

Durante algunos largos segundos Voynich se quedaba en silencio mirando algo. Parecía tratar de ordenar su torbellino de ideas. “Mi cabeza no es un lugar seguro” había dicho como una amenaza para despedirse en aquella última entrevista que había concedido antes de sumergirse en el ostracismo y abandonar la exposición pública tras el incidente en el Uritorco. Sabía tantas cosas, conocía tantos datos y comprendía tantas teorías invisibles al ojo desatento que sin querer había superado ese peligroso umbral donde ya no se sabe qué es lo importante de verdad.

Los desnudos integrantes del Comité de Crisis habían aceptado tácitamente respetar los tiempos del científico pero el reloj los apremiaba. Faltaban alrededor de 6 días para la llegada a la Tierra de miles de naves extraterrestres y debían irse de la secreta reunión en la playa con alguna certeza, con algún dato, con algún consejo que les permitiera trazar una estrategia conjunta frente a semejante situación de peligro mundial. Sin embargo, Voynich parecía estar más allá de ese apuro imponiendo sus largos silencios bajo el cielo de la Isla San Salvador que se nublaba y se despejaba tan rápidamente como una transición teatral dominada por luces y oscuridad. El Cónsul tosió un par de veces para que el científico volviera a poner la atención en ellos y recién entonces Voynich comenzó a hablar y a contarles la más increíble teoría que habían escuchado en sus vidas.  

  • Elegí esta isla por varios motivos – arrancó diciendo como si fuera casual – me gusta el clima caribeño, me gusta la soledad de esta playa, me gusta el color de la arena y me gusta el ritmo de las mareas. A veces uno llega a un sitio sin proponerse nada y a los pocos segundos de respirar el aire del lugar las piezas se ordenan milagrosamente aunque parecían no coincidir. Es entonces cuando uno siente que está por fin en el lugar indicado, en el punto exacto, en la encrucijada perfecta. Todos los lugares son una encrucijada, aún lo más aislados, aún los más concurridos. Los presos están en una encrucijada aunque los agobien esas enormes paredes, los náufragos están en una encrucijada aunque no se asome el horizonte por ningún costado, la gente está en una encrucijada aunque distingan apenas un solo camino. Elegí esta isla, además, porque es el primer lugar a donde llegó Cristobal Colón cuando cruzó el océano sin saber lo que se encontraría. Posiblemente este sitio en donde ahora estamos sentados desnudos hablando del inminente encuentro entre dos civilizaciones interplanetarias haya sido el sitio exacto en donde sus pies pisaron América por primera vez – todos los integrantes del Comité comenzaron a mirar a su alrededor como si quisieran encontrar algo que hasta ese momento no habían visto – a partir de aquel 12 se octubre de 1492 la historia de este Continente cambió para siempre. América y Europa se descubrían a la vez de una manera tan fabulosa como desigual. Una marca perpetua quedó grabada aquel día en el calendario para ambas civilizaciones. Un encuentro inesperado con múltiples e impredecibles consecuencias hasta nuestros días. En esta misma arena un puñado de seres pertenecientes a una sociedad tecnológicamente más avanzada llegaba para someter a sus indefensos huéspedes.

Un hilo frío recorrió la columna vertebral de cada uno de los integrantes del Comité de Crisis al oír esas palabras. Lo que hasta hacía 5 minutos era apenas una playa nudista cualquiera en medio del Caribe se había convertido de repente en el anzuelo de una metáfora oscura que anunciaba un futuro aterrador para la humanidad. 

Voynich sabía que los había impactado y volvió a hacer silencio durante algunos segundos para que terminaran de digerir lo que les estaba diciendo. 

Era solamente el comienzo de algo infinitamente más grande. 

  • Me gusta sentarme a mirar las embarcaciones que inocentemente navegan por acá – continuó diciendo mientras trazaba una línea recta con el brazo extendido que luego cruzó con otra línea vertical – los yates de los millonarios, los cruceros de los turistas, los veleros del atardecer y también los aviones que de noche se ven mejor por sus luces, pero que de día se delatan cuando reflejan la luz del sol o cuando el viento a favor hace llegar hasta mis oídos el ruido de sus fatigados motores. Los observo con ternura, no digo nada ¡Qué les voy a decir! están tan lejos en todas las acepciones posibles que no tiene sentido. Sin embargo, lamentablemente, yo conozco las fuerzas con las que están jugando y ellos no. Es injusto, lo reconozco, pero es la verdad – hizo otra larga pausa y se acostó en la arena mirando el cielo – esta maravillosa isla no solamente es el primer lugar donde llegó Cristobal Colón con su tripulación y sus carabelas, sino que además esta isla está situada en el Triángulo de las Bermudas. Mi lugar favorito en la Tierra.

Al oír que estaban en el Triángulo de las Bermudas el Presidente de EEUU quiso ponerse de pie para irse pero recordó de inmediato que se encontraba desnudo y se puso colorado. Es que la vergüenza por la desnudez se había ido olvidando con el correr de las palabras de Voynich, con cada una de sus ideas, de sus pausas, de su teorías y de sus trampas a la hora de contar las cosas que iban envolviendo a sus oyentes colocándolos en un estado de atención y de embriaguez que muy pocas personas logran con los demás. Desde siempre el científico prodigio había obtenido la atención de todos en cualquier reunión con mucha facilidad. Su voz profunda, su gravedad para narrar, y sobre todo las cosas que decía, eran una conjunción perfecta para que cualquier audiencia quedara estupefacta oyéndolo. Esto se multiplicaba por mil en sus antiguas disertaciones en las Universidades porque además de ser quien era, tenía enfrente a un público que lo veneraba sin peros.

Ahora lo estaba haciendo otra vez, a contrarreloj y dando vueltas con sus argumentos como un novelista alcohólico que va dejando pistas ambiguas porque sabe a donde lleva a sus lectores pero los necesita mareados, confundidos y asustados como niños. 

  • Además de ser un entusiasta estudioso del espacio exterior, como por supuesto ya saben y por eso están aquí – continuó – tengo como hobby analizar naufragios y accidentes raros porque siempre supe que ahí había respuestas escondidas. El primer misterioso naufragio que me maravilló y que estudié hasta el cansancio fue el del Mary Celeste en 1872. Como algunos de ustedes sabrán se trataba de un buque mercante estadounidense que fue encontrado inexplicablemente sin su tripulación, navegando a la deriva y con la olla llena de pollo recién cocido todavía caliente junto a los platos sobre la mesa. Nunca más volvió a saberse nada de sus tripulantes y pronto se convirtió el misterio del Mary Celeste en el mayor enigma de los océanos que para muchos todavía sigue sin resolverse. La inquietante conclusión de aquellos años fue que la tripulación se vio amenazada repentinamente por algo tan grave como inexplicable y que no tuvo tiempo de hacer nada. Tienen razón a medias. Sigamos. 25 años después, en 1897, ocurren 2 hechos increíbles. Por un lado  el histórico avistamiento en España entre Yurre y Lopidana de un globo luminoso color sangre suspendido en el aire que despedía intensos resplandores que observaron muchísimos habitantes durante varias noches de marzo y que acabó por ser noticia desde Antezana de Foronda para toda España. Inmediatamente después ocurre el célebre incidente de Aurora en Texas donde se estrella un OVNI contra un molino de viento y luego cae en un pozo. Por supuesto ambos hechos contaban con los mismos protagonistas. Y ahora viene lo extraordinario – dijo Voynich como si hasta ese momento no hubiera dicho nada – 25 años después, en 1922 se produce la primera colisión frontal entre dos aviones en el aire. Ocurrió entre un Havilland y un Farman Goliath sobre Picardía, una pequeña región al norte de Francia. Algunos granjeros llegaron rápidamente a la escena del terrible accidente y se encontraron con todos los pasajeros muertos, excepto el aeromozo, quien sufría lesiones graves y moriría horas después mientras era trasladado al hospital. El hecho pasó a la historia por ser la primera catástrofe aérea que obligó a cambiar las leyes internacionales de la aviación y a agregar ciertos protocolos tan absurdos como misteriosos. Quizás estos cambios extraños hayan tenido que ver con las insólitas declaraciones del primer granjero que llegó al lugar y que pudo auxiliar al único sobreviviente. El aeromozo estaba en shock y no paraba de hablar en medio de su agonía final. Fue entonces cuando le contó al granjero, entre muchas otras cosas, que justo antes de la tragedia habían visto a una enorme nave espacial junto a su avión y que por eso habían sufrido una total interferencia en el tablero de control. Obviamente nadie le creyó al granjero las cosas que había escuchado de boca del moribundo y lo tildaron de aprovechador e incluso lo acusaron de robarse algunas pertenencias de los muertos. Era cierto, se había robado el reloj del piloto. A los pocos meses el granjero apareció colgado en el granero de su casa junto a una carta de despedida donde contaba con lujo de detalles la totalidad de las increíbles cosas que le había dicho el aeromozo malherido y que no se había atrevido a contar en vida por miedo al escarnio público. Los pocos que leyeron aquella carta (que permanece perdida) quedaron tan asustados que jamás quisieron volver a hablar de las circunstancias que rodearon aquel accidente, ni de los extraños delirios de aquel moribundo.

El cielo se había vuelto a nublar sobre la Isla de San Salvador y una leve brisa fresca comenzaba a soplar inesperadamente sobre la playa nudista de Voynich quien continuaba hablando cada vez con un gesto de mayor preocupación mirando el cielo.

  • 25 años después llegamos a 1947 donde ocurre el más importante hallazgo extraterrestre de la historia – dijo Voynich renovando el entusiasmo –  El 24 de junio de ese año el piloto comercial Kenneth Arnold observó sobre Washington a 9 objetos voladores con forma de medialuna, oval delante y convexa en la parte trasera. El prestigio y la credibilidad del comandante llevaron a que su descripción tan gráfica de las 9 naves extraterrestres dejaran para siempre en la historia el término “platillo volador”. Podría haber sido ése el acontecimiento más impresionante del 47, sin embargo todavía faltaba algo mucho más extraordinario. Apenas unos días después, una de esas naves vistas por el comandante Arnold se estrelló contra un rancho en Roswell Nuevo México y el gobierno de EEUU logró recuperar la nave y el cuerpo de un extraterrestre para estudiarlo y fundar ahí mismo una inexpugnable base.
  • El Área 51 y el caso Roswell – acotó consternado el hombre de la NASA 
  • Exacto – respondió Voynich sin mirarlo y se dispuso a develar el principio del misterio – regularmente cada 25 años ocurre un avistamiento descomunal y nadie se percató jamás de semejante coincidencia, salvo yo,  que miro el mar y miro el cielo de noche y de día buscando entender. Por si les quedan todavía alguna duda la lista sigue y nos está por alcanzar – anunció con tono de alarma – 25 años después de Roswell, en una noche clara del 2 de noviembre de 1972, el avión que comandaba el piloto argentino Héctor Flores fue perseguido por un OVNI sobre Campo de Mayo en la provincia de Buenos Aires y no solamente lo vio él, sino también el resto de la tripulación perteneciente a Gendarmería Nacional quienes observaron a simple vista cómo el OVNI permaneció estático a poca distancia de ellos. El objeto también fue divisado por un avión de Aerolíneas Argentinas y por integrantes de la base aérea de Morón. La descripción que hizo Flores y su tripulación de la nave fue similar a al globo luminoso color sangre que vieron en 1897 en España.

El Comité de Crisis no daba crédito a los que estaba oyendo y al mismo tiempo no podían creer que nadie se hubiera dado cuenta antes de la teoría de los 25 años. Necesitaban urgente regresar al hotel para recuperar sus computadoras y chequear cada uno de los datos que estaban oyendo de boca de Voynich. 

Ya tendrían tiempo de hacerlo y caer en el más absoluto de los asombros. 

  • ¿Pero son todos pelotudos? ¿Cómo mierda nadie se dio cuenta antes de esta teoría? – preguntó furiosa la Canciller alemana con razón – nos hubiésemos podido preparar mejor… ¡Me cago en dios!
  • Tiene usted razón, madame – le respondió Voynich con elegancia sin machacar sobre el hecho de que lo habían expulsado de la comunidad científica.

El científico continuó hablando mientras se incorporaba para observar con más detenimiento las nubes negras que ya estaban sobre sus cabezas y que habían traído con ellas un viento cada vez más fuerte y cada vez más frío. 

  • 25 años después, el 13 de marzo de 1997 el piloto español Juan Reyes que  comandaba un avión de Air Europa que volaba de Nueva York a Madrid observa y deja constancia de un OVNI gigantesco que flotaba apenas por encima del océano. Una megaestructura de forma circular con dos brillantes luces en el centro a 92 kilómetros de la ciudad de Vigo que sin dudas constituye el más grande avistamiento de origen desconocido jamás registrado en España. Por si fuera poco, 10 minutos después el piloto del vuelo de Iberia 6010 que viajaba de Montreal a Madrid por la misma ruta, se ofreció a pasar por encima de la estructura y llamó por radio para confirmar que la información de Reyes era “cien por ciento correcta».
  • Recuerdo ese caso perfectamente – asintió el hombre de la NASA con el semblante desencajado.

El cielo se nubló definitivamente sobre la Isla San Salvador y el viento comenzó a doblar las palmeras, a levantar arena y a arremolinar las olas súbitamente. La temporada de huracanes no había terminado en el Caribe y el huracán Lisa había llegado inesperadamente a la categoría 5

  • Nos visitaron puntualmente cada 25 años – concluyó Voynich mientras se ponía de pie para dejar apresuradamente la playa – y creo que ahora vienen para quedarse.

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5 comentarios

  1. El número w5 de seguro no va a ser casual, espero con ansias la próxima entrega. Gracias y felicitaciones. Muy buen desarrollo del texto.

  2. Que lo parió! ( como diría el mendieta ). La trama empieza a oscurecerse. Extrañamos a Geraldine!. No tiene nada para decir de este ciclo cuartosiglero?.
    Consulta: «donde llegó Cristobal Colón con su tripulación y sus calaveras,». Es correcto el término «calaveras» y refiere a su carga de dominación y muerte? O fue un error de tipeo y debió decir «carabelas»?

    • mi capitulo favorito hasta el momento;
      gracias al compañero Thamaz por su consulta:
      veo que ya se ha corregido el «typo»

  3. Excelente, Zamba. Me encanta, además de la historia en sí misma, el trabajo de investigación que hiciste, ya que todo lo mencionado son hechos realmente ocurridos (o al menos de los qué hay registros).
    Tremenda teoría del Cuarto de Siglo te mandaste.

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