Yo Soy Montserrat

El 12 de Mayo a las 7 de la mañana estábamos en el punto de encuentro en Begues, preparados para empezar lo que nosotros habíamos llamado El Reto, una chiquillada que consistía en caminar los 100 Kms que suponen ir a Montserrat y volver, sin descanso.

No pensé nunca que lo pudiéramos lograr. Llevábamos más de un año bromeando con ello. Creí que nos quedaríamos en unos 60 Kms. Sabía que llegaríamos a Montserrat porque ya lo habíamos hecho. Hasta allí hay 50 Kms y físicamente estábamos preparados para ello. Sabía que podíamos llegar y después bajar la montaña y andar un poco en bajada. Y lograr 60 kms y abandonar la broma. Pero no fue así. Resulta que al final, completamos el camino. Fuimos y volvimos. 100 Kms.

«Nunca pensé que lo lográramos»

El lunes 10 de mayo estuve a punto de anular mi participación. Tenía el mensaje escrito donde me bajaba del barco. No estaba bien. No había sido un buen fin de semana para mí y no me veía capaz mentalmente de afrontar algo así. Pero no lo mandé. Como digo yo muchas veces estos últimos tiempos a otros: “Pues si te vienen esas ganas, te metes el dedo en la nariz”. No digo nariz, pero no quiero escribir culo. Y eso me dije a mí mismo el lunes, y el martes. Culo.

«Estuve a punto de anular mi participación»

No fue nada fácil hacerlo. Llegué llorando. Al fin lloré después de dos años. No podía parar de llorar. No sé por qué lloraba, o tal vez sí, pero el caso es que no paraba de llorar. Dos días después, pienso en lo fantástico que es llorar. El desahogo tan bonito que nos brinda el cuerpo humano. Esa especie de vía de escape, de grifo de salida. En esa llorera, dejé para siempre unas cuantas cosas.

«Llorar es extraordinario»

Hace algo más de dos años pesaba 20 kilos más. No podía caminar más de 500 metros sin agotarme. No tenía ningún tipo de motivación para superar nada. Y no me enfrentaba a nada. Es impresionante lo de la mente humana si la trabajas. El poder y la fuerza que tiene. Muchas películas futuristas inciden en ello. En el futuro la mente humana siempre es más fuerte que en el presente. Pero jamás se podrá crear ningún tipo de tecnología que posibilite su ejercitación. La mente no tiene pasado, ni presente, ni fututo. Y no hay ningún tipo de aparato o aplicación que pueda llegar a desarrollarla.

«La mente humana es impresionante»

El 12 de mayo se viene conmigo para siempre. Sin ser creyente tuve una charla con la Virgen. Después de eso, mandé un mensaje. Después de eso, me vine abajo. Después de eso, volví al camino. Después de eso, me moví con lo que pude para llegar. Porque a falta de 10 kms no me podía mover. Pero me moví. Y cuando llegué, rompí a llorar.

Y ahora sé que aunque algo o alguien me pueda fallar, no importa, yo no lo voy a hacer. Me tengo a mí, y tengo un lugar al que ir y regresar. Porque yo, y solo yo, soy Montserrat.

¿Te ha gustado?

36 points
Upvote Downvote